Una valorización se observa por detalles administrativos mucho más seguido que por errores de metrado. Y cada observación significa retraso en el pago.
Qué revisa el supervisor primero
- Que lo valorizado esté ejecutado. Suena obvio, pero adelantar partidas es la causa número uno de observación.
- Que los metrados coincidan con el sustento. Croquis, planillas y registro fotográfico deben cuadrar con la cifra presentada.
- Que las partidas correspondan al presupuesto contractual. Una partida nueva no entra en valorización: va como adicional, con su propio trámite.
- Que los porcentajes acumulados sean coherentes con el avance físico real y con la curva S.
- Que estén los descuentos. Amortización del adelanto directo y del adelanto de materiales, y las retenciones que correspondan.
Los tres errores que más cuestan
Sustento fotográfico débil. Fotos sin fecha, sin ubicación o que no permiten identificar la partida. El supervisor no puede aprobar lo que no puede verificar.
Amortización mal calculada. El adelanto se amortiza proporcionalmente en cada valorización. Un error acumulado aquí termina en una liquidación complicada.
Reajuste sin sustentar. Si el contrato contempla fórmula polinómica, el reajuste se calcula con los índices unificados del INEI del mes correspondiente. Aplicar el índice equivocado invalida el cálculo.
Cómo llegar con la valorización lista
- Metra en obra durante el mes, no el último día.
- Ordena el registro fotográfico por partida, no por fecha.
- Cruza el avance físico con el económico antes de presentar.
- Deja el cuaderno de obra al día: es la primera prueba a la que recurre el supervisor.
- Presenta dentro del plazo contractual. Fuera de plazo, la valorización pasa al mes siguiente.
Para profundizar
Trabajamos esto a detalle en Valorización, recepción y liquidación de obras, Reajuste de precios por fórmula polinómica y Amortizaciones de obras.
